Aseguro la integridad de mi energía cuando:
• Eludo debates con aquellos que se niegan a escuchar.
• Establezco límites y no siempre estoy a disposición de los demás.
• Permito que mi cuerpo y mente descansen para recargar fuerzas.
• Reduzco al mínimo mi contacto con personas que me agotan.
• No reacciono de inmediato a mensajes, llamadas o correos electrónicos, sino que tomo mi tiempo para responder.
• Pongo fin a conversaciones que se dirigen hacia lo negativo.
• Comunico a las personas cuando he llegado a mi límite en una situación.
• Me retiro y tomo distancia cuando lo necesito.
• NO comparto mi vida privada en las Redes Sociales.
Esto no te hace «arrogante»…
Esto te hace consciente e inteligente.
